Dibujar una criatura y contar su primera aparición

A veces, para inventar una criatura, conviene no empezar por imaginarla.
Tomá una hoja en blanco y algún elemento para dibujar: lápiz, birome, marcador, carbonilla, lo que tengas a mano o aquello con lo que quieras trabajar.
Hacé sobre la hoja una serie de círculos, manchas, líneas, puntos o formas al azar. No intentes representar nada todavía. Podés dibujar rápido, cambiar de mano, cerrar los ojos durante unos segundos o simplemente dejar que las formas aparezcan.
Después, mirá. Prestá atención a lo que quedó en la hoja. Girala si hace falta. Buscá una cabeza, unas patas, una boca, un caparazón, una cola, varios ojos o cualquier otra cosa que pueda estar escondida allí. No hace falta que se parezca a nada que ya conozcas.
A partir de esas primeras formas, hacé aparecer una criatura. Completá algunas líneas, borrá otras, agregá lo que necesites. No hace falta que sea un animal reconocible ni que responda a ninguna lógica conocida. Dejá que surja del dibujo mismo.
Cuando la criatura esté ahí, concreta, inequívoca, empieza la segunda parte del ejercicio.
Escribir su primera aparición
No hace falta explicar toda su especie, sus costumbres ni su anatomía. En cambio, escribí una escena: la primera vez que alguien se encuentra con ella.
Podés pensar:
- ¿Dónde aparece?
- ¿Quién la ve?
- ¿Qué estaba sucediendo antes de que apareciera?
- ¿Qué hace la criatura?
- ¿Qué detalle resulta imposible de olvidar?
- ¿Quien la descubre comprende lo que está viendo o tarda en hacerlo?
La idea es que conozcamos a ese ser a través de una situación, y no solamente mediante una descripción.
Este es uno de los ejercicios que estamos trabajando en Atlas de seres improbables, nuestro taller de dibujo y escritura, donde exploramos distintas maneras de hacer aparecer criaturas a partir de manchas, cuerpos híbridos, fósiles, lugares cotidianos, relatos, errores y accidentes.
Si te animás a hacer el ejercicio, nos encantaría verlo. Compartí tu dibujo y tu texto en Instagram y etiquetanos en @loinmanente.
¡Nos leemos!
