Escribir sin una letra
Un ejercicio oulipiano
Hay juegos de escritura que buscan darnos libertades y otros, lo contrario: restringirnos. El lipograma pertenece a esta segunda familia: consiste en escribir un texto evitando deliberadamente una (o varias) letras del alfabeto.
La propuesta puede parecer caprichosa, pero no lo es. Al eliminar una letra —una vocal, por ejemplo— no solo se restringe el vocabulario disponible: se altera el ritmo, la sintaxis, las decisiones mínimas de la escritura. De pronto, escribir deja de ser un acto automático y se vuelve un problema concreto, casi físico.
Este tipo de procedimientos fue sistematizado por el grupo francés Oulipo (Ouvroir de Littérature Potentielle), fundado en 1960 por escritores y matemáticos que entendían la restricción no como un límite, sino como un motor. Para el Oulipo, escribir bajo reglas explícitas no empobrece el texto: lo obliga a encontrar caminos inesperados.
El lipograma es uno de sus ejercicios más conocidos. Georges Perec llegó a escribir una novela entera sin usar la letra e. Pero no hace falta ir tan lejos para que el procedimiento funcione.
El ejercicio
- Elegí una letra que no vas a poder usar (empezá por una vocal, hay algunas más fáciles en español, como la «o» o la «u», y otras más difíciles, como la «a» o la «e»; la «i» quedaría ahí, finita, en el medio).
- Escribí un texto breve respetando esa restricción.
- Si escribiste en la computadora, buscá la letra dentro del texto con la herramienta de búsqueda. Si no, buscala a mano. Seguramente la hayas escrito varias veces sin darte cuenta y haya que corregir.
En este ejercicio, se trata de observar qué pasa cuando una herramienta básica del lenguaje desaparece y obliga a la escritura a reorganizarse.
Muchas veces, lo interesante del lipograma no es el resultado final, sino el desplazamiento que produce: palabras que no usamos nunca empiezan a aparecer; frases que habríamos escrito sin pensar se vuelven imposibles; el texto avanza por zonas que no habíamos previsto.
Si te animás, compartí tu texto en comentarios. ¡A gozar!